miércoles, 24 de julio de 2013

Marionetas murciélagos



Hay cosas que hacen a otras y otras no.
 
Por ejemplo el ser de madera se asocia normalmente a ser una marioneta.

La semántica acompaña, une, fusiona, se contornea y relame entre ambos significados.

Lo hermoso, sedante, es que la marioneta no se da cuenta que está siendo tirada por hilos.

Dije tirada, no manejada, porque así es como nos tratan hoy a las marionetas:  fuerzas centrífugas centrípetas, invisibles, dirigen nuestro accionar.

Podemos ver ejércitos pero no hilos.

Y menos los generales.

El teatro de los sueños se convierte en pesadillas; barro, y no madera, yace bajo nuestros pies.

Son de madera también, de pino brasil, los pies mojados y sucios. 

Y descalzos.

No vemos tampoco, aunque muchos crean lo contrario, quien tira los hilos de nuestras acciones.

No vemos en la ciénaga (barro, barro y más barro)

Tampoco hay luz que ilumine.

Murciélagos ciegos.

Ciegos de poder dirigen marionetas con hambre de gloria y fama.

Se tejen redes con los hilos de las marionetas, populares sociales democráticas.

Anti-trust.

Y perdoname... ¿quiénes me dijiste que eran tus dioses?

the goat

3 comentarios:

  1. exelente, una reflexion sentida y con mucho sentido, siga pasando por acá a dejar todo esto

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